Respuesta directa: la aerotermia rinde mejor con suelo radiante porque trabaja a 35-40 °C en lugar de 45-55 °C, y esa diferencia se traduce en un 15-30% menos de consumo. Pero los radiadores no están descartados: funcionan bien si son de baja temperatura y están dimensionados para ello. Lo que casi siempre sale mal es conectar una bomba de calor a los radiadores antiguos de una caldera sin tocar nada.
Es la duda más frecuente en cualquier sustitución: ya tengo radiadores, ¿me sirven? La respuesta honesta es «depende, y probablemente no todos». Vamos con los números.
Por qué la temperatura de impulsión lo decide todo
Una bomba de calor pierde rendimiento a medida que sube la temperatura del agua que produce. De forma aproximada, cada 5 °C de más en la impulsión cuesta entre un 8% y un 12% de rendimiento.
| Emisor | Temperatura de impulsión típica | SCOP orientativo | Inercia térmica |
|---|---|---|---|
| Suelo radiante | 32 – 40 °C | 4,0 – 4,8 | Alta: tarda en calentar y en enfriar |
| Fancoil (ventiloconvector) | 40 – 45 °C | 3,5 – 4,2 | Baja: respuesta rápida, permite frío en verano |
| Radiador de baja temperatura | 45 – 50 °C | 3,0 – 3,6 | Media |
| Radiador convencional de caldera | 60 – 75 °C | 1,8 – 2,5 | Media |
La última fila es la que explica los proyectos fracasados. Con un SCOP de 2,2, el ahorro frente a una caldera de gas de condensación es casi nulo, y el cliente concluye que «la aerotermia no funciona». La aerotermia funcionaba: el emisor era el equivocado.
Suelo radiante: cuándo tiene sentido
Es la mejor pareja técnica de la aerotermia, sin discusión. Ventajas concretas:
- Máximo rendimiento estacional, porque permite las temperaturas de impulsión más bajas.
- Confort muy uniforme, sin corrientes ni zonas frías.
- Invisible: no ocupa pared ni condiciona la decoración.
- Puede refrescar en verano (suelo radiante refrescante), aunque con limitaciones de potencia frigorífica y control de condensaciones.
Sus inconvenientes también son concretos: obra, coste de 45 a 75 €/m² de forma orientativa, subida de cota del pavimento de 5 a 8 cm en sistemas tradicionales, y una inercia alta que lo hace poco adecuado para viviendas de uso intermitente.
¿Cuánto costaría en tu vivienda?
Déjanos tu teléfono y un técnico te llama hoy mismo con un rango cerrado para tu caso. Sin compromiso.
Radiadores: cuándo sí y cuándo no
La clave está en la superficie de emisión. Un radiador entrega menos calor cuanto menor es la temperatura del agua, así que para pasar de 70 °C a 45 °C hay que compensar con más superficie: entre un 60% y un 120% más, según el modelo.
Esto deja tres escenarios:
- Radiadores actuales sobredimensionados. Ocurre en viviendas donde se instaló con margen. Se pueden aprovechar tal cual o con ajustes menores. Es el mejor caso y hay que comprobarlo estancia por estancia, no de forma global.
- Radiadores justos. Lo más frecuente. Se sustituyen los de las estancias críticas (salón y dormitorios principales) por modelos de baja temperatura o fancoils, y se mantienen el resto. Coste orientativo de 180 a 420 € por unidad.
- Radiadores claramente insuficientes. Aquí, sustituir todo se acerca al coste del suelo radiante sin sus ventajas. Merece la pena comparar los dos presupuestos antes de decidir.
La solución mixta que casi nadie propone
Suelo radiante en la planta baja o en las zonas de estar, y fancoils o radiadores de baja temperatura en dormitorios y planta superior. Reduce la obra a la mitad, mantiene un rendimiento alto donde más horas se usa la calefacción y permite refrigeración en las habitaciones. En viviendas unifamiliares de dos plantas suele ser la opción con mejor relación coste-resultado.
Cómo saber qué te conviene sin fiarte de nadie
Pide que el presupuesto incluya estos tres datos. Si no están, no es un proyecto, es una estimación comercial:
- Cálculo de cargas térmicas por estancia, en vatios.
- Temperatura de impulsión de diseño del sistema propuesto.
- SCOP estimado del conjunto equipo + emisor, no solo el del catálogo del fabricante.
Con esos tres números puedes comparar dos presupuestos de verdad. Sin ellos, solo estás comparando precios de equipos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar la aerotermia con los radiadores que ya tengo?
Solo si están dimensionados para trabajar a 45-50 °C. Lo habitual es que haya que sustituir una parte de ellos. Hay que comprobarlo estancia por estancia con el cálculo de cargas, no de forma global.
¿Cuánto se pierde de rendimiento usando radiadores en vez de suelo radiante?
De forma orientativa, entre un 15% y un 30% de consumo adicional con radiadores de baja temperatura bien dimensionados. Con radiadores convencionales de alta temperatura, la penalización es mucho mayor y puede llegar a anular el ahorro.
¿El suelo radiante enfría en verano?
Puede refrescar, no climatizar como un aire acondicionado. Baja la temperatura ambiente unos grados y requiere control de humedad para evitar condensaciones en el pavimento. Para refrigeración real se combinan fancoils o equipos aire-aire.
¿Y los fancoils, son una buena opción?
Son una opción muy razonable en reformas: trabajan a temperaturas bajas, responden rápido y dan frío en verano. Su inconveniente es que ventilan aire, con un ligero ruido y una sensación de confort distinta a la del suelo radiante.
¿Merece la pena levantar el suelo para instalar suelo radiante?
Si se va a reformar el pavimento de todas formas, casi siempre sí. Si el suelo está en buen estado y no había reforma prevista, el coste y las molestias suelen inclinar la balanza hacia una solución mixta con emisores de baja temperatura.
Sigue leyendo
Sobre las cifras de este artículo: los importes son rangos orientativos de mercado en la Comunidad de Madrid a fecha de agosto de 2026, elaborados a partir de instalaciones tipo. No sustituyen a un presupuesto: el precio real depende del cálculo de cargas térmicas de cada vivienda. Pide un presupuesto gratuito y te contestamos con una cifra orientativa lo antes posible.

